EntrevistaSashaDjordjevic

Desde que Sasha Djordjevic se hicera cargo de la selección de Serbia se acabaron las promesas futuras para convertirlas en hechos presentes. Los jóvenes que algún día iban a ser estrellas se convirtieron bajo la batuta del técnico de Belgrado en hombres determinantes. Medalla de plata en la pasada Copa del Mundo y candidatos a todo en este Eurobasket, el carácter ganador de Djordjevic se ha impregnado en cada uno de sus chicos.

Probablemente la clave sea su personalidad, tan fuerte como otras muchas pero con un toque de genialidad que le hace diferente. Ya era excepcional como jugador. Sabía jugar tanto al baloncesto como también al ‘otro baloncesto’, ese que se juega sin un balón de por medio, con intimidación, con lenguaje corporal, con provocación y templanza. En todo aquello era un auténtico experto. Todas esas habilidades le convirtieron en mito y cuando los que ahora son sus pupilos tocaron un balón por primera vez, Djordjevic dominaba en la la península ibérica y ganaba títulos, incluso con dedicatorias especiales.

La meta es ganar a España

Quizás esa sea la chispa que ha terminado de encender a una generación brillante que iba camino de convertirse en eterna promesa. Este equipo va por donde Sasha diga y el objetivo era claro, usar esa admiración como gasolina. Sólo faltaba marcarse un objetivo, y supo elegir la mayor motivación posible, ganarle a la selección que todos esos niños vieron colgarse medallas durante diez años. “Para mi España siempre es la campeona porque en la última década se lo ha llevado todo, y esa generación sigue todavía sobre la cancha. Desde el primer día que tomé las riendas de Serbia marqué ese objetivo, ganarle a España. Cuando ganáramos a España ya podríamos decir que somos un equipo, y ahora sí, lo somos. Era el objetivo”.

DjordjevicCelebrando

Cuando preguntas a Djordjevic por el salto de madurez de sus jugadores en apenas un año, primero lo justifica por la vía rápida: “el éxito ayuda, lo ganamos con mérito y fue un resultado buenísimo”. A nadie se le escapa que Serbia fue subcampeona del Mundo, únicamente por detrás de los Estados Unidos, aquel partido lograron tutear a un equipo de ensueño durante el primer periodo, todo lo demás era una quimera. Pero lo mejor de aquella experiencia en el Mundobasket de España fue la actitud de sus chicos, ponían imaginación, talento, ganas y trabajo”.

Aunque parezca increíble, con eso no bastaba, y Djordjevic tenía claro cual era el elemento necesario para alcanzar el éxito. Él mismo lo había vivido en primera persona durante muchos exitosos años como jugador, el colectivo debe ser uno, sin fisuras. “Creamos un equipo. Era el objetivo. Ese debería ser el verdadero trabajo de un entrenador. Puedes crear el juego, puedes tener victorias pero sin equipo no hay títulos”.

Aspirantes a todo en 2015

La tremenda evolución del equipo serbio en apenas un año ha hecho que todos los expertos les sitúen en primera línea de aspirantes al título en este Eurobasket. Francia, Grecia y España, por plantilla y experiencia siempre están ahí, todos con equipos en los que sus mejores jugadores ya pasan la treintena. La etiqueta de aspirante que lleva Serbia da un poco de vértigo, porque en los carnets de identidad de cada uno de sus jugadores la fecha de nacimiento refleja finales de los ochenta o incluso bien entrados los noventa. Esto quiere decir que lo que tienen ante sí es la posibilidad de marcar una época.

El inicio del campeonato continental no ha podido ser mejor, dos triunfos de muchísima dificultad, ya hemos comprendido que el duelo ante España era algo más que una victoria, era un reto generacional. Tras un esfuerzo de este calibre, Alemania no es el mejor compañero de resaca. “Sabíamos que después del partido del debut sería duro, porque ganáramos o no a España el desgaste es grande.La adrenalina estaba a tope, tuve jugadores que no durmieron en toda la noche y había que tranquilizarles y continuar”.

DjordjevicChicos

El ángel de Serbia

Algún purista se enfadará con lo que dicen estas líneas, pero si hay un jugador hoy en día que representa lo que fue en su momento Sasha Djordjevic en la cancha, ese es Milos Teodosic. Estilos diferentes, está claro, pero la capacidad de solucionar él solito un partido que se complica es una cualidad de ambos. Djordjevic ganó una Copa de Europa con una canasta sobre la bocina, Teodosic también ha logrado eliminar equipos por ese cruel camino (y no haré más sangre porque España todavía llora aquella canasta que nos dejó fuera del Mundial en 2010). Esa sangre fría la necesita todo equipo campeón: es un jugador clave para nosotros”.

Hay un dato que asusta, y es que una lesión ha impedido a Teodosic arrancar la preparación al tiempo que sus compañeros, de manera que en la fase final, ese jugador tan decisivo va a llegar en su mejor momento, y eso, Djordjevic, lo sabe: Con la competición poco a poco va a estar. Es un jugador con muchísimo talento y confío en él como él lo hace en todos nosotros”.

DjordjevicTeodosic