La fórmula Indycar cerraba su temporada en el circuito de Sonoma, en California, y varias estrellas de la NBA se desplazaron hasta el Gran Premio para disfrutar de un día de motor. Algo muy valorado por la organización, que logró mayor repercusión mediática y en redes sociales, pero también disfrutado por los propios jugadores.

Uno de ellos fue Stephen Curry, que acudió acompañado de su mujer Ayesha para conocer a los pilotos más de cerca, y también para disfrutar de una vuelta al circuito en uno de los biplazas de exhibición.

Por otro lado, Kawhi Leonard tampoco se lo quiso perder. El alero de los Spurs vivió la carrera desde una posición privilegiada.