Por fin se ha enfrentado a la realidad, el base de los Golden State Warriors vio por primera vez desde las Finales de la NBA el séptimo partido de la serie contra los Cleveland Cavaliers. De principio a fin. Antes había visto unos minutos del final, pero tenía que verlo completo.  “Creo que es una buena manera de motivarme para volver al gimnasio y seguir trabajando“, declara Stephen Curry a ESPN.

Los fantasmas del pasado volvieron a molestar al base de los ‘Dubs’, que recordó que: “No estaba al 100% pero ¿a quién le importa? Jugué, salí a la pista para intentar ayudar a mi equipo a ganar y eso es lo único que importa“. Curry, que se encuentra en Guangzou (China) patrocinando los nuevos diseños de sus zapatillas Under Armour, asegura que este verano le ha servido para reflexionar y volver más fuerte.

Steph Curry sabe que los ojos van a estar puestos en los Warriors este año y más después de la incorporación de Kevin Durant, el agente libre más deseado del pasado mercado. “Va a ser diferente porque tenemos una dinámica distinta y tenemos varios jugadores, seis o siete, nuevos con nosotros“, señala. Esta temporada se acaba el contrato del base, un acuerdo por 44 millones que le convierte en el quinto mejor pagado del equipo, algo que asegura que no le supone un problema.

En cuanto a su rivalidad con los Cavs y en especial con LeBron James, el héroe de las Finales, el base se ríe ante la teoría de que los Warriors sean los “villanos” esta temporada. “Me hace gracia. Obviamente la manera en que acabaron las Finales, en eso consiste el deporte (…). Pero no cambiaría la experiencia por nada, odio no ganar pero pelear por el campeonato dos años seguidos ha sido increíble y creo que aún no ha acabado“, contó a Darren Rovell (ESPN).