Stevan Jelovac

Si no es por Stevan Jelovac el Estudiantes-CAI a lo mejor hubiera durado un par de prórrogas más. El serbio, que solo había disputado cinco minutos en toda la segunda parte y cero en la primera prórroga, apareció majestuoso en el segundo tiempo extra para anotar diez puntos sin fallo que terminaron por decantar la balanza del lado maño cuando más encogidas estaban las muñecas. Una victoria que rompe la nefasta racha de seis derrotas ligueras consecutivas del CAI.

“Ha sido un partido muy duro. Especialmente porque solo teníamos una victoria en la ACB. Hemos hecho buenos partidos y no hemos ganado. Por mala suerte o lo que sea. Así que esta victoria es para nosotros muy, muy valiosa”, reconocía a EJDN tras el partido interminable.

Jelovac, máximo anotador del CAI esta temporada (13,3 puntos por partido), vio casi toda la segunda parte desde el banquillo. Andreu Casadevall lo fió todo a una defensa zonal con Fotu, Norel y Benzing abajo, jugadores de perfil más físico. Cuando los dos primeros y Kanacevic fueron eliminados por cinco personales, le tocó el turno a él. Un triple nada más arrancar la segunda prórroga, luego otro y por último cuatro tiros libres. “He estado frío, pero es normal. No hay que darle más importancia. Yo he metido algunas canastas y mis compañeros han metido otras. No ha sido nada extraordinario”, afirma, quitándose importancia.

En medio de esa racha anotadora, una torcedura de tobillo en la lucha por un rebote. Los dos últimos minutos de partido fueron una agonía, trasladándose de una canasta a otra cojo perdido. Pero no se podía sentar; ya no quedaban recambios. “Sentía dolor pero necesitaba jugar porque no había otro pívot. Noel, Kanacevic y Fotu tenían 5 faltas. Había que aguantar dos o tres minutos así”, explica el serbio, que acabó con 20 puntos en 21 minutos.

¿El partido más loco que ha jugado? “Es verdad que ha sido un partido muy loco. Sí, probablemente sí”.

El CAI ha cumplido el doble objetivo de ganar y hundir a un rival que estaba con las mismas victorias, pero aún está lejos de su objetivo. “En tres días tenemos otro partido contra el Ulm en Eurocup. Y luego el del Tenerife, muy duro y también muy importante. Así que no necesitamos euforia, solo seguir trabajando”.