Dos leyendas del baloncesto norteamericano como Michael Jordan y Dominique Wilkins se citaron en una pista de baloncesto decenas de veces, pero hubo una de ellas que quedó para siempre en el recuerdo. Fue el 10 de diciembre de 1986, hace ya treinta años, en aquel partido el jugador de los Hawks acabó con 57 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias y 2 recuperaciones. El de los Bulls tampoco se quedó atrás y cerró su estadística con 41 puntos.