LaFinalQueNoRecordabamos

Las últimas siete finales de torneos ACB (Liga Endesa, Copa del Rey y Supercopa) habían sido Real Madrid-Barcelona. El Real Madrid se había clasificado para la final en las últimas once competiciones, domésticas o internacionales, que había disputado. El Real Madrid había ganado cinco títulos consecutivos. Miraras los datos que miraras, la Supercopa Endesa 2015 apuntaba a Clásico, Clásico, Clásico… Por eso es tan refrescante, y se podría decir que hasta saludable para el baloncesto español, que el Unicaja haya roto los pronósticos.

Comentaba Joan Plaza en la previa del torneo del que su equipo es anfitrión que “algún día el Coyote alcanzará al Correcaminos”. El Coyote, se entiende, era su equipo, y el Correcaminos, Madrid y Barça. El dominio abrumador en lo deportivo, y la superioridad total en lo económico, de esos dos clubs antagónicos estaba matando poco a poco unas competiciones antes impredecibles, proclives a la sorpresa y la emoción.

Se ha cumplido parte de la profecía del técnico catalán. Completarla será otra historia.

Así son los finalistas de la Supercopa Endesa 2015.

BarcelonaTresFiguras

El Barça, con amortiguadores nuevos

Siete fichajes más Marcus Eriksson, que se lesionó de gravedad la rodilla hace un año. Prácticamente un equipo nuevo. El Barça hizo limpieza tras una temporada 2014-15 aciaga en la que, además, vieron triunfar a su eterno rival una y otra vez. El resultado de la intensa actividad en los despachos es un equipo menos contrastado, pero con otro tipo de virtudes. “Posiblemente hemos ganado un poquito de creación, capacidad de pase y también somos un poco más atléticos. Pero hay que demostrarlo. Hay diferentes caminos para conseguir la victoria, pero lo que cuenta es si la consigues”, explicó Xavi Pascual a EJDN.

La capacidad atlética de Lawal y Diagne, la potencia física de Samuels (baja en esta Supercopa), la versatilidad de Ribas y Vezenkov, la experiencia de Perperoglou (campeón de tres Euroligas), la genialidad de Arroyo (para bien o mal). Más lo que sigue, y evoluciona, del año anterior. Por ejemplo, un Satoransky decidido a dominar la posición de base desde su 2.01. El Barça busca una reacción y parece tener las piezas indicadas para hacerlo. Pero es pronto para saberlo. “Cuando estemos todos juntos y sanos lo podremos descubrir. Hemos hecho nueve días juntos, pero con lesionados, así que así es difícil estar adaptados”, insiste su entrenador.

“Tenemos mucho margen de mejora”, reconoce Pau Ribas, uno de los últimos en incorporarse. “Es cierto que somos muchos jugadores nuevos y hay mucha adaptación que hacer, pero por ahora vamos a intentar suplirlo con ilusión”. Ilusión y carácter. Es lo que lo que no demostró el Barça en la última campaña y lo que puede ponerles ahora en el camino correcto.

UnicajaTresFiguras

El Unicaja y su “historia pequeña”

El Unicaja que encontró Joan Plaza en 2013 era un equipo deprimido y sin rumbo. No había sido capaz de clasificarse para los play offs ACB en dos temporadas seguidas, salvando la decisiva plaza en Euroliga de absoluto milagro. El público, además, había abandonado el Carpena en masa.

El técnico catalán, de discurso grandilocuente pero proceder sensato, revitalizó el club, como ya había hecho antes con el Real Madrid y el Baloncesto Sevilla. Dotó al equipo de una identidad propia y les hizo competir. La temporada pasada lideraron la Liga Endesa durante veinte jornadas para después caer víctimas de sus menores recursos que Madrid y Barça y el peso de la lógica. Ahora vuelven a una final, la primera que disputan desde 2009 (Copa del Rey; la perdieron). Y quieren colarse en la historia. Aunque sea con la Supercopa.

“Queremos tener la Supercopa en nuestras vitrinas. Por los dos años que llevamos siendo serios, coherentes, sin hacer fichajes raros, llenando el pabellón, con una creciente ilusión que se palpa en la calle… Para Barça y Madrid igual es un torneo menor, pero para nosotros no”, explicó Plaza tras derrotar al conjunto blanco.

Si el Barça tiene siete fichajes, el Unicaja cuenta con seis: Díez, Nedovic, Smith, Hendrix, Díaz y Jackson. Con ellos ha ganado en profundidad y variedad de recursos. Sigue sin tener una megaestrella, pero no les hace falta. Son una revolución sin cara ni nombre.

“Ahora hay que demostrar el carácter. Hay que demostrarle al mundo que vamos en serio”, afirma Plaza. “Ganar al Barça sería hacer historia. Quizá una historia pequeña, pero historia”.