Casi sin tiempo para entrenar tuvo que tomar Xavi Pascual las riendas del Panathinaikos griego, además con dos jornadas consecutivas de Euroliga. La primera de ellas, en Alemania, sirvió para comprobar que tiene mucho trabajo por delante. Por suerte para los helenos, lograron ganar por un ajustado 83-84. No apto para cardiacos.