El balonmano es un deporte casi desconocido en los Estados Unidos, pero todavía se practica en ámbitos universitarios. El máximo responsable deportivo de la selección norteamericana es español, se llama Javier García-Cuesta (Mieres, Asturias), y ha sido noticia en el país de las barras y estrellas después de manifestar que “LeBron James podría ser el mejor jugador del mundo en este deporte en tan sólo seis meses”.

Lo mantiene como una teoría, evidentemente, pero según el estudio de sus cualidades físicas aplicadas al balonmano “lo tiene todo, cuando le ves jugar se te cae la baba”. Si le damos la vuelta a la pregunta sería sencillo: ¿Quién sería el LeBron James del balonmano? García-Cuesta lo tiene claro, el jugador con más similitudes es el danés Mikkel Hansen, que fue nombrado recientemente como el mejor jugador del mundo este año por segunda ocasión consecutiva.

A juzgar por el rendimiento del ‘handball’ en Estados Unidos, no les vendría nada mal incorporar a LeBron cambiándole de disciplina deportiva. La selección norteamericana de balonmano es todo lo contrario al Dream Team, no participa en unos Juegos Olímpicos desde Atlanta 1996 y fue por razones obvias, como organizadores. Actualmente ocupan el puesto  38 del mundo.